Construido en el siglo XVIII al estilo Quattrocento, escondido entre Sainte Victoire y Mont Ventoux, el castillo de Fonscolombe encarna el refinamiento de una gran casa familiar, impregnada del espíritu de los marqueses de Saporta y Fonscolombe, ilustres humanistas y hombres de ciencia de la época, que marcaron la historia del lugar.
El parque clasificado, emblema ineludible de la finca y herencia del botánico Gaston de Saporta, alberga cerca de 180 especies de árboles y plantas. La Reina Madre de Inglaterra plantó allí un día un majestuoso cedro del Atlas que aún vigila a los viajeros.
Restaurado con esmero desde entonces, podrá pasear por un decorado decididamente provenzal, elegante y rústico, realzado aquí y allá por cueros de Génova, papeles pintados chinos y otras yeserías provenzales. Tres siglos de historia de Francia resuenan entre estas paredes, ofreciendo un marco encantador donde la vida transcurre con dulzura.
En el Château de Fonscolombe, algunas tradiciones se susurran... otras resuenan. Cada día, la campana del castillo marca dos citas preciosas: a las 11:11, celebra nuestro legado e invita a detener el paso del tiempo; a las 16:00, llama al placer de la gula y al simple placer de compartir la merienda.

































