Una carta de proximidad, local y de temporada
Virtuoso del sabor, el Chef Marc Fontanne le invita a tomarse su tiempo: para degustar, contemplar y maravillarse.
En Le Temps Suspendu, la carta evoluciona a lo largo de las estaciones, reflejo de una cocina bistronómica golosa y atrevida.
En el plato, las notas soleadas de la Provenza, dulces y con un toque ácido, se van descubriendo poco a poco.
Dichosos los gourmets nostálgicos que deseen confiar al Chef su «magdalena de Proust» — esa mermelada, ese arroz con leche o ese reconfortante plato de su infancia.
La magia obra por sí sola.


































